07 marzo 2015

Los Rolling vuelven por España

Noticia confirmada: tendremos Rolling este año en España. En el marco de una época veraniega que se anuncia espectacular -también parecen confirmadas las presencias de Madonna y de Prince, entre otros muchos-, Mick Morritos Jagger y sus secuaces reavivarán en nuestro país los recuerdos de aquella histórica jornada del Vicente Calderón madrileño, hace ya casi ocho años, cuando una relampagueante tormenta estival se confabuló con el eléctrico sonido «stoniano» para crear un ambiente poco menos que apocalíptico y en todo caso memorable. 

Ha pasado el tiempo, y las desavenencias entre Jagger y Richards, otrora indisoluble tándem creador del grupo, han hecho peligrar seriamente la continuidad de la banda en los pasados años. Pelillos a la mar, a la hora de enfrentarse a un suculento contrato supermillonario (se habla de ocho mil millones de pesetas por su gira mundial del presente año), los Stones, como todo hijo de vecina, ceden a las dulces tentaciones del retorno a la carretera. Pero los Rolling siempre serán los Rolling, y razones crematísticas al margen, nuevas y viejas generaciones tendrán otra vez oportunidad de enfrentarse en directo a uno de los grandes mitos del rock and roll de todos los tiempos. 

Cierto que la gran era dorada de esta máquina de hacer música y dólares está ya muy lejos : no solo los inspirados años de Aftermatho Satisfaction, sino, sobre todo, su enorme y apabullante sucesión de álbumes gloriosos de los años setenta, desde Sticky Fingers hasta Some girls. Los ochenta ya fueron otra cosa, y en ellos los antaño malditos, escandalosos y provocativos Rolling han procurado muchos menos motivos de rebeldía y de creatividad, aunque siempre han sabido conservar el halo de leyenda chulesca que les ha rodeado desde que en 1964 el Daily Mirror escribiese de ellos: «Esta gente pertenece a ese tipo de personas a las que uno no dejaría salir con su hermana menor». 

Amantes del rock clásico, de Chuck Berry y Bo Diddley, tanto como del más negro y fibroso «soul», Jagger y compañía han logrado mantener, eso sí, un estilo de marca en todas sus actuaciones. También en España, en 1990, exhibirán, a buen seguro, ese sonido sucio, grasiento, demoledor y mercurial, por más que su aportación a la música de este siglo haya dado ya todo lo que tenía que ofrecer. Su último elepé, Steel wheels, base de la gira mundial que ya iniciaran el pasado año en Estados Unidos, aunque presenta un sonido tórrido y torrencial, no deja de ser una anécdota menor y de segunda mano en su febril discografía.

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