29 junio 2016

El vibramóvil con el que puedes llamar

«La verdadera revolución del móvil fue cuando consiguieron que vibrara», afirma tajante Anka De Rhana, propietaria del sex-shop más importante de Amsterdam. «Con la llegada de las cámaras integradas, la polifonía, etcétera, nos hemos olvidado de lo extraordinario que es que estos aparatitos puedan vibrar, pero para mí aquello fue definitivo y me dio la pista para el Vibramóvil.» 

El Vibramóvil no es otra cosa que un consolador tradicional con el que, además, puedes llamar. El tecladito para marcar está en la parte inferior, en medio de dos pequeñas bolitas, «con lo cual puedes llamar a donde te salga de los huevos», explica, traviesa, Anka. Solamente en Holanda, De Rhana lleva vendidas más de 80.000 unidades y se espera que llegue a España por Navidad. 

Competirá con el turrón, aunque el Vibramóvil no está tan duro, porque no es de Jijona, sino de silicona. Para su inventora, el Vibramóvil brinda a la mujer la posibilidad de practicar a la vez las dos actividades más placenteras para cualquier fémina, que son, en este orden, hablar por teléfono y disfrutar del sexo. 

Además, como se trata de un minipene de 8 cm de largo, para poder introducirlo también en el bolso, la mujer se va acostumbrando al tamaño pitufo, y eso supone un gran beneficio para el hombre, que ya no tiene que competir con esas anacondas de látex de 26 cm que tan acomplejado le tenían. ¿Qué pasa si en mitad del placer solitario se produce una llamada de teléfono? 

¿Se puede atender inmediatamente? Por supuesto, el motor del Vibramóvil apenas produce ruido, y en la modalidad mano libre se puede conversar mientras te lo estás montando.Lo mismo ocurre si en mitad de una conversación telefónica con tu dentista, pongamos por caso, te entra el subidón y le quieres dar una alegría a tu cuerpo, aunque no te llames Macarena. «Vamos a ser honestas», dice más seria Anka De Rhana. «Muchas de nosotras ya llevábamos el móvil en el bolsillo del pantalón, en la modalidad vibración, porque nos daba gustito. Yo lo único que he hecho es liberar a la hembra de la necesidad de que la llamen por teléfono para obtener placer sexual. 

Mi invento es un paso más en el camino hacia la emancipación total de la mujer.» Cuando la usuaria está empleando el Vibramóvil como consolador, ¿cómo sabe que tiene una llamada, si ya está vibrando? «Porque deja de hacerlo», sonríe de Rhana, «pero en cuanto una responde vuelve a vibrar otra vez, como si nuestro amiguito se hubiera puesto contento.»

El nuevo modelo llegará a España por Navidad, en competencia con el turrón.

22 junio 2016

En España es alarmante que los bares estén cerrados

En el cuerpo a cuerpo del laberinto de La Mancha hemos llegado con nuestra sed a Almagro. 

La noche entoldada de nubes como el ala de un cuervo prometía un duelo de lluvia implorada, pero debió ser otro espejismo del camino, uno más de entre los vagos deseos que ya van quedando en el zurrón de este viaje iniciático, en la travesía de una región con temblores de mercurio si miras a lo lejos y pájaros fritos en la carretera. 

Los ojos se llenaron de gente y pasacalles, del bullebulle colorista del teatro, de monólogos asestados en el corral de comedias con esa certeza de palabra que sólo escupen ya los clásicos. La plaza mayor de Almagro, esa joya del XVII con su insaciable mirador corrido de madera verde, llegó como un oasis frente a esa otra ausencia de casi todo que llena esta aventura.

El Quijote, de algún modo, se nos va quedando (a ratos) cada vez más lejos. Entre caminos que parecen haber sido alisados por carros de mulas, en la mañana inmóvil del Campo de Calatrava, con una música de chicharras a modo de banda sonora salvaje y un calor que desciende con cólera, está a la sombra de una ermita Juan El Cañoneras junto a su bicicleta, enjaezada en la trasera con dos capazos. Tiene las manos monótonas que exige el trigo para ser arrancado y como «tractorista de los frailes» se ganaba unas perras de más «cuando los años del hambre».

Su calendario está hecho como un ábaco de penas y alivios, movido por la mecánica de los meses de siembra. «A mí lo que me gusta son las carpas asadas, con limón, pimienta, tomillo, ajo y todo lo que pilles». O sea, un emplasto como para resucitar a la carpa.

Cuando El Cañoneras habla no le pierde ojo a la sierra de enfrente, minada de volcanes, como si esperase una erupción. No te mira a la cara porque en el horizonte siempre pasan cosas más interesantes que en tu jeta. «Así que la Ruta del Quijote. ¿Y pa qué iba a venir aquí ese hombre? Quite, quite, eso es pa forasteros. Aquí la gente está en el campo, que ya da trabajo, ya». Saca de una bolsa una botella de agua que antes lo fue de gaseosa y levanta el gaznate para echar un trago. «Pues ya digo que les queda camino.Eah».

Serpenteando, con 39º a la sombra y los toros pidiendo auxilio en los batanes, las huellas de esta aventura con su motor de ficción piden parada en Almodóvar del Campo. «Subió don Quijote, sin replicarle más palabra, y, guiando a Sancho sobre su asno, se entraron por una parte de Sierra Morena, que allí junto estaba, llevando intención de atravesarla toda e ir a salir al Viso, o Almodóvar del Campo, y esconderse algunos días por esas asperezas, por no ser hallados si la Hermandad los buscase».

Una vez más, todas las calles son las de una fortaleza en el vacío. En esta ocasión nadie se asoma siquiera para observar a los intrusos. Eso, a estas alturas del clima supone un deporte de riesgo. Hasta los bares están unos vacíos, otros cerrados.Algo que, en España, alarma mucho. Y es que la temperatura va en aumento, y la vida ya deja de ser un problema metafísico para convertirse en un ardor que se clava hasta lo blando del hueso.

Para aguantarla hay que llevar en la cresta un yelmo de Mambrino o tener las creadillas negras como las berenjenas de Almagro y el rucio de Sancho. Por estos caminos que se desvían del mundo sólo pasan cigüeñas con las zancas colgando, no queda ni el perfume arqueológico de aquellas ventas de antaño que daban cobijo a plateros de paso y a capadores de marranos, las mismas en las que don Quijote confundía los chillidos de los cerdos como excelsos orfeones de bienvenida.

La Ruta del Quijote, en pleno julio y con la zarpa del ardiente verano, hace de La Mancha un Serengueti que le ha dado el día libre a las leonas y sólo queda de guardia una formación de tordos en llamas alineados perfectamente en los cables de alta tensión.La razón enflaquece y las vías del AVE a Madrid son una promesa de libertad, aunque aún no toca.

La Mancha se mece como un péndulo entre escenarios que ofrecen una batalla de contrastes. De los campos de girasoles ciegos al ajedrez trascendental de la tierra huérfana de semilla, como un blues desgarrado. Del arado viejo y delgado como un estudio de Oteiza a los neones mellados de un burdel de apeadero en el que ya no aparca nadie.

Del molinazo como una almena con aspas a esos otros molinos, amigo Sancho, que se nos vienen encima, tan siglo XXI, aunque que más que gigantes, señor, parecen radares de la NASA para vigilar la producción de uranio enriquecido de los lagartos de meseta. Llega el campanazo de los 40º y estamos ya de realquiler en la locura de esa novela renacentista que Cervantes escribió en pleno abismo ilimitado del Barroco. La que Unamuno llamó la Biblia de España, porque corre por sus páginas una verdad revelada a pie de calle y va mucho más adentro, sorteando ficciones y quebrantos, con un lenguaje erguido, conquistado al poner la oreja en el terreno, como un apache, para saber por dónde viene lo que no estaba dicho.

Según se avanza hacia Puertollano, después de que una fe en la nada nos llevase por Valenzuela de Calatrava, por Calzada de Calatrava -donde Pedro Almodóvar comienza a rodar en unos días, de vuelta a casa-, por Aldea del Rey, por Argamasilla, Villamayor y Tirteafuera, que tiene entre sus calles una bautizada como Insula Barataria... Según nos acercamos al destino de hoy, decíamos, se avista el Detroit de La Mancha. Las torres de iglesia que abundaban hace no más de 40 kilómetros son aquí chimeneas de fuego compulsivo. 

La refinería que invade esta ciudad ofrece un perfil de Kuwait con torcaces tiznadas de humo de petróleo.Las viejas ventas que nos gustan se han tornado garitos de música maquinera y metálica; los cueros de vino, ginebra de garrafón; Aldonza Lorenzo tiene las tetas de silicona, el pestañón rizado y un tatuaje boicoteándole las caderas. Se está mejor tierra adentro, al menos por esas llanuras los pájaros no hacen nido en las gasolineras y el silencio llega a ser otra forma del gozo.Aquí no cabe nuestro Alonso Quijano.

15 junio 2016

Moria Casán la Cicciolina argentina

Si las vedettes Norma Duval o Barbara Rey quisieran ingresar de diputadas a las Cortes en Madrid probablemente casi nadie las tomaría en serio. Pero en Argentina la política es muy diferente a la de España y, si de ganar votos se trata, cualquier mamarracho parece posible.

A la caza desesperada de sufragios de cara a las elecciones legislativas del 23 de octubre, el partido del ex presidente peronista Carlos Menem (1989-1999) aúpa de candidata a diputada a Moria Casán, vedette y animadora de televisión, que parece dispuesta a seguir el derrotero de la italiana Cicciolina, la actriz porno que ocupó un escaño en la Cámara baja transalpina.

Su verdadero nombre es Ana María Casanova y, en realidad, está ya algo venida a menos como vedette por los 58 años que declara tener. Sin embargo, se preocupó de aclarar al electorado que si llegase a ocupar un escaño seguirá exhibiendo sus pechos, rellenos de silicona, de forma desinhibida.
«Pienso tener las lolas (tetas, en argot bonaerense) abalconadas.Va a ser todo a la vista, pero no creo que los otros diputados me las miren», comentó en un programa del canal Telefé.

Actualmente Casán es la protagonista del culebrón Doble Vida, que emite el canal América. Allí interpreta a la madama de un burdel de lujo que suele morrearse apasionadamente con su chulo, el jovencísimo actor chileno Gonzalo Valenzuela, apodado Manguera por quienes le han visto en la ducha. «Me siento orgulloso de ser el primer chileno en darle un beso a semejante mujer. Me merece mucho respeto, ella tomó la iniciativa y lo hizo bastante bien», declaró el comediante.
A la vez, la actriz se sube todas las noches al escenario del teatro bonaerense Broadway a representar la obra humorística El Fondo puede esperar, en alusión a los pagos de deuda externa que el Gobierno del presidente peronista Néstor Kirchner cumple a rajatabla con el Fondo Monetario Internacional.

El paso de Casán sin ropas por el cine argentino muestra a las claras su vocación picaresca. Actuó, entre otros, en los filmes Así no hay cama que aguante, Expertos en pinchazos, Encuentros muy cercanos con señoras de cualquier tipo, Con mi mujer no puedo, Los doctores las prefieren desnudas y Los caballeros de la cama redonda.
Durante los últimos años se ha dedicado a conducir un programa de telebasura en el que los invitados cuentan cómo pusieron los cuernos a sus parejas o se los pusieron. También montó Playa Franca, un balneario de pago para practicar el top-less a orillas del Atlántico, aprovechando que en en el país se prohíbe el nudismo en las playas públicas.

Con esas experiencias, Casán pretende ahora ingresar en el Congreso de los Diputados, una de las instituciones más desprestigiadas del país. Irá de primera candidata por Buenos Aires en la lista del Movimiento Popular de Centro, de Menem y del también ex presidente Adolfo Rodríguez Saa, con sólo ocho días en el poder en 2001.
«Lo primero que voy a hacer si llego a la Cámara será hacer construir refugios para las mujeres golpeadas», afirmó la candidata, sin enterarse aún -a lo mejor porque dedica la mayoría de su tiempo a hablar de sus preferencias sexuales- de que en el Parlamento sólo podrá legislar.

Cuando, en 1989, Menem llegó a la Casa Rosada, Casán amenazó con marcharse a vivir a Estados Unidos. Pero él la invitó a vivir las juergas nocturnas de «pizza y champáña» que montaba en la residencia presidencial de Los Olivos y entonces ella se empezó a adherir a su política neoconservadora.

Menem la impulsa de candidata para ensombrecer las campañas de Cristina Fernández de Kirchner y Chiche Fernández de Duhalde, esposas de sus enemigos dentro del peronismo. A fin de cuentas, el ex presidente siempre ha entendido muy bien qué es eso de la telepolítica y cómo sacarse candidatos de la chistera.

Ya lanzó en los años 90 al cantante Palito Ortega y al ex piloto de Fórmula 1 Carlos Reutemann, que terminaron de gobernadores de provincias. Y también aupó al ex piloto de motonáutica Daniel Scioli, que hoy es el vicepresidente de Argentina. Así, pues, la consigna «Casan diputada» amenaza con convertirse en una increíble realidad.

«Pienso tener las lolas (tetas) abalconadas, pero no creo que los otros diputados me las miren»
1946: Nace en Buenos Aires con el nombre de Ana María Casanova.1973: Empieza su carrera cinematográfica participando en la película Los caballeros de la cama redonda. 1989: Cuando Menem llega al Poder, amenaza con marcharse del país. 2005: Interpreta la madama de un burdel en el culebrón Doble Vida y actúa en el teatro bonaerense Broadway. 2005: Anuncia su candidatura al Parlamento en las filas del partido de Menem.

08 junio 2016

Transplantes faciales que causan terror

La donante tenía 38 años y se suicidó. La receptora tiene 38 años y estuvo a punto de hacerlo. He aquí los pormenores más escabrosos que rodean la noticia del primer trasplante facial de la Historia.

Hasta ayer predominaba la ambigüedad y el hermetismo, pero la falta de transparencia ha terminado cediendo al principio de la curiosidad universal. Empezando por el descubrimiento de la identidad de la mujer que reposa en el hospital de Amiens con la experiencia de nuevo rostro. Se llama Isabelle Dinoire y ha roto la disciplina del silencio para congratularse con la familia de la donante: «Estoy profundamente agradecida por todo lo que han hecho. 

Mi vida va a seguir gracias a la persona de quien he recibido los órganos. La llevaré siempre en lo más profundo de mi corazón», señalaba Isabelle Dinoire, cumplidos a rajatabla los primeros siete días de convalecencia y de asimilación.

La paciente comienza a familiarizarse con su nueva imagen y se ha mirado al espejo «satisfactoriamente», pero todavía ignora la trágica historia de la donante.

Es una mujer de su misma edad que decidió ahorcarse y que fue hospitalizada en situación de muerte cerebral hace aproximadamente 15 días. El doble contratiempo favoreció la operación quirúrgica de Isabelle Dinoire, sobre todo porque el complejísimo trasplante de mentón, labios y nariz tenía que provenir de un donante biológicamente vivo, sin duda para garantizar la buena salud de los tejidos y de los órganos. De hecho, la donante fue sometida en vida a una traqueotomía preparatoria. Después se le despojó de la máscara facial y le fue sustituida por otra de silicona para adecentar el rostro camino del ataúd.

¿Cuándo murió realmente? ¿Cuáles fueron las razones? Los médicos responsables del trasplante han reaccionado con evasivas. Sólo sabemos que estaba biológicamente viva antes del trasplante y que sus órganos vitales también fueron donados un tiempo impreciso después de realizarse la primera operación.

En todo caso, sorprenden extraordinariamente los paralelismos entre las dos mujeres protagonistas del hito científico. No sólo por la edad. También porque el profesor Devauchelle, uno de los artífices de la proeza quirúrgica, destacó el «increíble parecido» entre la pigmentación de la piel de la donante y de la receptora.

Una coincidencia estética que se añade a otra más compleja de naturaleza psicológica: el suicidio. Una lo consumó. La otra estuvo a punto de consumarlo. ¿Por qué? El aspecto de la cara nada tiene que ver con el tentativo. Es más, las mordeduras que provocaron la desfiguración del rostro las hizo el perro de Isabelle Dinoire para despertarla del letargo en que se encontraba, precisamente porque habría consumido una sobredosis de pastillas tranquilizantes.

Cierto, los médicos desmintieron el pasado viernes que Isabelle Dinoire intentara quitarse la vida, pero una de sus dos hijas declaró lo contrario a la prensa francesa: «Me consta que mi madre se tomó unas pastillas y quedó completamente inconsciente.Fue entonces cuando nuestro perro trató de reanimarla. No quiso agredirla, sino hacerle reaccionar, tratar de despertarla», decía la hija menor de Isabelle Dinoire.

La paciente, de estado civil soltera, ha admitido que abusó de las pastillas para dormir, pero no ha querido desmentir ni negar que se tratara de un suicidio. Sí ha dicho, paradójicamente, que la tragedia de encontrarse con la cara destruida nunca fue una razón que le impulsara después a quitarse la vida. Al contrario, el contratiempo se convirtió en un estímulo para vivir.

Empezando por erigirse en el primer ser humano de la Historia cuyos mentón, labios y nariz -amén de los tejidos subcutáneos- provenían de otra persona.

La otra persona conserva el anonimato a título póstumo, de acuerdo con el derecho a la privacidad de la ley francesa. También ha sido enterrada con un rostro de silicona. Porque el suyo lo lleva puesto Isabelle Dinoire.

01 junio 2016

Sarah Jessica Parker gasta un 44 y es judía

Si calzas un 44 y aun así eres más bien menuda y fibrosa; si tienes una mandíbula ecuestre tipo Alburquerque, aquel melancólico caballero español, la nariz prominente, las cejas despavoridas y el pelo rizado, pero no de aquella manera; si además no te has puesto silicona en el pecho ni en los labios; si no eres classy ni arty (disfruto mucho con estos adjetivos sincopados que ponen tan en evidencia la ridiculez de aquellas aspiraciones sociales propias de la burguesía de entreguerras, a saber, tener clase y poseer, como le gustaba creer de sí mismo a Hitler, temperamento artístico); si, por otra parte, eres dueña de una expresividad vertical no más perturbadora que la de un semáforo; si, bien mirado, las minifaldas asimétricas de Rabanne, los vestidos palabra de honor de Lanvin, los pumps de Blahnik, los Birkin de Hermès, las capitas de Marc Jacobs, el oprobio de lucir una cadena con tu nombre, que sólo convence a Belén Esteban, los hot pants de algodón con topolinos, el jersey de red con incrustasciones de amebas en lúrex, la gorra con tachuelas, el despliegue de camisetas de Gap superpuestas con poco sentido del equilibrio, las macrohebillas de cinturón impropias de tu falta de talle, las medias de costura blanca sobre negro, que ponen en evidencia unos gemelos que para sí quisiera Alejandro Magno; si, por fin, el moño con lazo zapatero frontal subraya penosamente una frente huidiza y un depilado de sienes torturante; si, a pesar de los esfuerzos de tu estilista, toda esta acumulación de ocurrencias te sienta como a un Cristo dos pistolas, la pregunta que se me viene a la cabeza es: ¿cómo rayos te has convertido en una estrella de la moda, en una mujer copiada, deseada, halagada? 

Tal vez la respuesta no esté sólo en que Carrie, de Sexo en Nueva York, sea un buen personaje, de ésos que consiguen capitalizar todas las pulsiones de una sociedad obsesionada por el consumo, la belleza y la fama, sino en que, desde tiempos inmemoriales, para eterno desconcierto de los cirujanos plásticos, la judía gusta mucho. Ya ocurrió en los 70 con una de las actrices más estomagantes del firmamento, Barbra Streisand, pero la atracción no es reciente. En la literatura española del XVII, la bella judía, fina de muñeca y tobillo y de mirada oceánica, se opone a la mora lianta de sexualidad frontal y a la cristiana totémica con los ojos puestos en el Altísimo.

Mucho más abajo, y sobre todo, más soterrada, la pasión que despiertan las inteligentes, vulnerables, por lo general cultas y refinadas carries de toda época encuentra seguidores tenaces y con sentido del humor. Ahora me acuerdo de uno: José Moreno Villa, escritor y pintor republicano, asiduo a la Residencia de Estudiantes, que se enamoró de una judía neoyorquina. A esta acaudalada réproba, que le hizo sufrir tanto, le dedicó un libro de poesías fulgurantes titulado Jacinta, la pelirroja. Léanlo y reconocerán a Sarah Jessica, su afán por gustar, su lencería de colores, su inagotable energía en las compras, su absoluta falta de pretensiones.

25 mayo 2016

Bibi Anderson antes era Manolo

Abstensionista: Partidario de no tomarse la tensión para evitar preocupaciones por estar ya bastante angustiado con el colesterol, los triglicéridos y otras puñetitas. 

Adulterrar: Sostener una persona casada relaciones sexuales con persona distinta de su cónyuge al equivocarse de piso y meterse en la cama con la luz apagada. Altonismo: Defecto de la vista del jugador de baloncesto que, al confundir los colores de las camisetas, le pasa la pelota al contrario. Apariente: Que lo parece pero no es de la familia.Bacilón: Bacteria guasona. 

Beógrafo: Escritor de vidas de borrachos. Bibienda: Casa de Bibiana Fernández, antes Bibi Anderson. Cagagurritano: De Calahorra (Logroño), con el cuerpo descompuesto. Colerancia: Capacidad mayor o menor para hartarse de coles sin tener que preocuparse del consiguiente flato. Corroborrar: Volver a pasar la goma por donde se había borrado antes. Decimonovenada: Vendedor de iguales que tiene el número diez de la ONCE. 

Electroajeno: Generador eléctrico que tiene el vecino. Equisvocación: Que gana o pierde, pero no empata. Farmeacéutico: Boticario especializado en análisis de orina y tests de embarazo. Follatinesco: Relato sorprendente e inverosímil acerca de las experiencias sexuales del narrador. Gilántropo: Persona que hace actos humanitarios que nadie le agradece. Habalista: Todo lo contrario a tonta del haba. Hitalidad: Fuerza, vigor del Arcipreste de Hita, que escribió el «Libro de buen amor» en tres cuartos de hora.

Iberón: Utensilio para la lactancia artificial, que utilizaban los primeros pobladores de España. Incaherente: Aborigen americano al que no conseguían entender los conquistadores españoles que descubrieron Perú. Jaleolítico: El periodo más antiguo y liado de la Edad de Piedra. Liagnóstico: Lo que le cuenta el médico al enfermo al que le queda media hora o veinte minutos de vida y no sabe cómo decírselo. Lolaputiense: Personaje de Liliput, país de los enanos imaginado por el novelista inglés Swift, cuyo verdadero nombre era Dolores. Magollón: Gran cantidad de magos que se juntan en un lugar para celebrar una convención, o en las rebajas de objetos de prestidigitación de unos grandes almacenes.Matalicio: Aniversario de un asesinato. El 22 de noviembre se celebra el matalicio de Kennedy. 

Nabulense: Nabo milagroso de Santa Teresa. Oño: Agina. Pansedumbre: Cualidad de quien es más bueno que el pan. Quesadilla: Ensueño angustioso y tenaz que tienen los franceses, en el que se imaginan estar comiendo queso hasta que les sale por las orejas. Sépalo: Cada una de las piezas que forman el cáliz de la flor. Lo que dejo escrito para que el lector sépalo. Tetamorfosis: Cambio que experimentan los pechos femeninos a través de los años o por medio de la silicona. Usmearse: Orinarse en los Estados Unidos de América, o en su presidente.Varicelos: Envidia que tiene el niño al amiguito que no va al colegio porque tiene el cuerpo lleno de manchitas rojas. 

Yover: Tarzán tras la operación de cataratas. Por cierto, que ese día no llovía en la selva. Zancaladilla: Trampa o ardid con que se procura dar caza a un insecto que vive parásito en las partes vellosas del cuerpo humano, excepto en la cabellera. Zareno: Vigilante nocturno en la Rusia anterior a 1917.

14 abril 2016

Melanie Griffith una momia en versión sexy

Está encantado con la capital de España. Max Azria desembarcó aquí hace unos años comprando Don Algodón, la antigua gloria nacional ultrapija de Pepe Barroso, presentando una línea especial para Carrefour que se llama Tex by Max Azria y abriendo en el 26 de la calle de Velázquez su BCBG, una de las marcas más punteras de su compañía.

Las otras que integran el holding del diseñador/empresario tunecino son las que llevan su nombre, Alain Manoukian, y Hervé Léger, cuya ropa muy favorecedora es el sí de todas las niñas y no tan niñas. Melanie Griffith, por ejemplo, que aparece en una revista femenina este mes con uno de sus vestidos en otomán elástico -versión ultra sexy y mini de las vendas que llevan las momias más elegantes del museo de El Cairo-, es una de ellas.

Max, acompañado siempre de su hermano Simon, presentó las colecciones primavera/verano de BCBG, Max Azria y Hervé Léger en Nueva York esta semana en la carpa de Bryant Park, arropado por todos sus amigos, entre los que había un buen puñado de madrileños. Como brillante broche de los tres desfiles, cerró el restaurante Mr. Chow de Tribeca el martes, para una cena acompañada de baile.

En casi todas las presentaciones de la semana de la moda neoyorquina se podía ver a madrileños, catalanes y celebridades extranjeras que suelen visitar nuestro país con frecuencia. Estuve con el príncipe Dimitri de Yugoslavia, hijo de María Pía de Saboya, en el desfile de Carolina Herrera y luego en el de Dennis Basso. Me dijo que tenía muchas ganas de volver a exponer las joyas que diseña en Madrid o Barcelona y me estuvo contando los problemas que han surgido en su familia a raíz de la venta de su tía María Gabriela de las alhajas de la reina María José de Italia, en Christie's.

Dimitri y Naty Abascal estuvieron inspeccionando las joyas que llevaban puestas, la del primero diseñadas por él, las de la segunda -un derroche de esmeraldas y oro amarillo- por su amigo el brasileño Carlos Kaká Souza, ex brazo izquierdo de Valentino Garavani. El derecho es, y siempre ha sido, Giancarlo Giametti.

El desfile de Herrera versó exclusivamente en ropa para la noche y debo decir que no me volvió loco. Eso sí: la primera fila estaba trufada de celebridades como Venus Williams, una asidua del front row, Anna Wintour, Yvanna Trump, Graydon Carter y Fran Lebowitz, a las que sentó personalmente Reinaldo Herrera. Otra presentación que convocó a muchísimos famosos fue la de Diane von Furstenberg, que aparece junto a su marido el magnate Barry Diller en el número 18 del New Establishment 2016 de la revista Vanity Fair. Fue un asunto espectacular entre hippy y gipsy, lleno de color e imaginación.