25 junio 2014

Codigo descuento GROUPON

Aquellos que estén más preocupados sobre cómo afianzar la lealtad de sus consumidors ‘online’ podrán ir al debate del responsable del departamento de movilidad de Dropbox, Lars Fjeldsoe-Nielsen; el vicepresidente móvil de LinkedIn, Joff Redfern; o el jefe de movilidad de Groupon, Fabio Sisinni.

Por cierto, es preciso destacar que los códigos de descuento que ofrece Groupon a su clientela internauta están en alza.


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La agenda de hoy viene cargada. Los tiempos para comer son justos. Y es que el MWC sólo pasa una vez al año. Hay que aprovecharlo. 

Los visitantes podrán asistir hoy a una mesa redonda sobre el futuro digital de los medios de comunicación protagonizada por el director general de Electronic Arts (EA), Aaron Loeb; el CTO del ‘Financial Times’, John O’Donovan; o el responsable del área digital de ‘CNN International’, Peter Bale.

La Universidad de Kioto, en Japón, ha presentado un prototipo de contenedor portátil para las células madre empleadas en la medicina regenerativa.

Permite su conservación durante 24 horas y facilita así su transporte a través de grandes distancias, con un peso de entre 3 y 4 kilos que permiten su fácil manejo.

Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid y la Universidad de Wageningen (Holanda) han reducido un 44% las emisiones de óxido nitroso con una elección concreta de plantas.

Especialistas de los hospitales San Cecilio y Virgen de las Nieves de Granada han implantado por primera vez en España una córnea artificial a un paciente con una grave afección en el ojo. Además, es la primera vez en el mundo que se implanta una córnea artificial que contiene dos tipos de células humanas diferentes y un biomaterial de base nanotecnológica.

La compañía ha completado la implantación en China de los centros de control aéreo de Chengdu y de Xian, desde los que se ordena el tráfico en el espacio aéreo de ocho regiones del país, más de ocho veces el tamaño de España.

La tecnología permitirá a los controladores chinos hacer frente a los incrementos de tráfico de doble dígito estimados para los próximos años.

Dos equipos de EEUU y Reino Unido han descubierto de forma independiente que una sola proteína actúa como el interruptor genético que activa el desarrollo de la malaria en mosquitos.

Abertis Telecom conectará a España a la red global Sigfox, la primera red de ‘internet de las cosas’ del mundo que ya está disponible en países como Francia, Países Bajos y Rusia.

La red Sigfox está atrayendo el interés de numerosos sectores ya que la ofrece una solución de conectividad de doble vía hecha a la medida de esta ‘nueva’ internet.

18 junio 2014

Los actores españoles mejor pagados

No es una de las grandes estrellas del firmamento en lo que a millones de dólares se refiere, pero la figura de Javier Bardem ha ido in crescendo en el escalafón hollywoodiense. Es, además de uno de los actores más cotizados por su talento, una de las apuestas más seguras en su relación con la taquilla de EEUU. Su nombre apareció en una lista de actores con mayor capacidad para rentabilizar la inversión de los estudios, con 73 dólares por cada dólar invertido en su salario. El sexto mejor situado por detrás de Robert Downey Jr., Daniel Radcliffe, Michael Cera, James McAvoy y Shia LaBeouf, en el primer puesto.

Aquello fue después de haber conseguido su primera nominación al Oscar por Antes que anochezca, pero sin haber alcanzado las cotas en las que se mueve actualmente. Bardem, de 43 años, no sólo tiene ya un Oscar por su extraordinaria interpretación en No es país para viejos, sino que acaba de estrenar su propia estrella en el paseo de la fama de Hollywood Boulevard, señal de distinción.

Por eso, diversas fuentes le atribuyen un salario cercano a los seis millones de euros por haberse metido en la piel del villano de la última entrega de James Bond, Skyfall, la del 50 aniversario de la poderosa saga.

Aún está un escalón por debajo del actor mejor pagado de la cinta, un Daniel Craig que ya es oficialmente el actor que más ha cobrado por portar con orgullo la placa y la pistola del agente con licencia para matar. A sus 44 años, el de Londres se ha asegurado otros 50 millones de dólares para las próximas dos cintas de la franquicia, después de haber ingresado tres millones por su primera experiencia: Casino Royale, siete por Quantum of Solace y 12 por Skyfall, que de momento ruge en taquilla.

Con respecto al resto de actores de la Meca del cine, Tom Cruise es el actor mejor pagado del momento, con 75 millones de dólares recaudados este año. Le sigue Leonardo DiCaprio con 38 millones en ese mismo periodo, que comparte cifra con Adam Sandler. Dwayne Johnson es el cuarto, pero la segunda parte del filme Viaje al centro de la Tierra le dejó 36 millones

Culmina la lista Ben Stiller, que cobra al año 33 millones de dólares. El cómico aguanta el ritmo de las estrellas más importantes. Su participación en la tercera cinta de Madagascar tuvo mucho que ver en su buena salud financiera.

La lista de las chicas la encabeza Kristen Stewart, quien gracias a la saga crepuscular ingresó 34,5 millones en 12 meses a sus escasos 22 años. Le pisan los talones otras intérpretes que, aunque últimamente se prodigan menos en cuanto a número de taquillazos, siguen exprimiendo sus virtudes artísticas en forma de cash. Cameron Díaz ganó estos últimos 12 meses 34 millones; Sandra Bullock, 25, que le vendrán muy bien para criar a su niño adoptado y sobrellevar el divorcio. 

Angelina Jolie, por su parte, le dejará un buen patrimonio a sus churumbeles. Ganó 20 millones y consiguió la portada de 78 revistas. Charlize Theron, por último, es otra actriz que siempre cotiza al alza: 18 millones. El último año ha sido especialmente prolífico para la sudafricana, con papeles de mérito como Young Adult, por el que se hizo con la nominación en los Globos de Oro.

CACHÉS IBÉRICOS. Bardem ya se ha acostumbrado a un nivel de vida del que pocos actores españoles pueden presumir. Nombres como Luis Tosar, Elena Anaya o Javier Cámara, por nombrar algunos, se mueven en unos registros que en ningún caso superan los 250.000 euros por película, a mucha distancia de las cantidades millonarias a las que tienen acceso Antonio Banderas o Penélope Cruz.

Sin embargo, el protagonista de Jamón, Jamón no es propenso a hablar de su fortuna ni de sus privilegios. «No me importa lo que me paguen porque tengo un trabajo, me gano la vida, una buena vida pero no lujosa. Puedo dar de comer a mi gente. Me puedo alimentar yo mismo y tengo un buen techo. Eso es todo lo que puedo pedir».

11 junio 2014

Jessica Oliveras la miss catalana

Desde el pasado 4 de noviembre de 2012, Jessica Oliveras luce una de las bandas más deseadas, si no por las reinas de belleza, sí por las formaciones políticas independentistas de Catalunya: la de Miss Nació Catalana. Fue coronada en el pueblo en que nació, en Sant Joan de les Fonts, un núcleo de mil habitantes en la comarca de La Garrotxa. Pequeño, sí, pero con Ayuntamiento propio y con la mayoría de CIU. Y aunque la política se la trae al pairo a la nueva reina de belleza, la primera pregunta que hay que formularle es casi obligada...

Pregunta.- ¿Le ha llamado Artur Mas para felicitarla?

Respuesta.- No, no, qué va. Pero me gustaría que la Generalitat me tuviera en cuenta. Represento a un país, a la pluralidad del pueblo catalán, y eso es importante.

Lo es, lo es. Tanto como que alguien se haya sacado de la manga un título de Nació que, no obstante, en mayo próximo llevará a esta joven a la Riviera Maya para concursar por el título mundial de Miss América Latina. ¡Todo un reto! «Será un paso más hacia mi meta. Siempre he querido ser modelo, ya de pequeña me calzaba los zapatos de mi madre y recorría el pasillo una y otra vez imaginándome en una pasarela. No paraba de mirarlas (a las modelos) en las revistas, en la tele, y es total mi admiración por Judith Mascó. Me encantaría conocerla, preguntarle cómo es su mundo, qué consejos me puede dar… Me fascina su proximidad y la forma en que ha combinado su vida profesional con la familiar».

Es la mayor de las tres hijas de Mari Àngels Fontás y del pintor Josep Oliveras, un artista español de larguísimo recorrido, vinculado con algunas casas reales y el que más rincones de Rusia ha plasmado en sus cuadros. Parte, pues, de una familia equilibrada y con sensibilidades artísticas (ella también pinta), tras confesar que lo que desea es casarse y tener un hogar parecido al actual, habla del destino y de su escepticismo hacia el lado por el que la tostada con mantequilla cae al suelo. «No hay que dar nada por hecho, creo poco en la Ley de Murphy y, en cuanto al destino, sé que yo creo mi propia vida, que es mi propia obra de arte», dice.

La belleza de banda nacionalista que no es independentista se expresa con mayor fluidez en inglés que en castellano. No porque hable incorrectamente la lengua del país grande, sino porque el deje de la patria chica la delata. «Es lógico, comenta. Aquí estamos rodeados de volcanes y montañas, por eso nuestro catalán es tan cerrado y se nos nota tanto».

DESNUDO POLÉMICO

Si el título la ha hecho popular, su desnudo en la portada de la revista Interviú hace tan solo unos días la ha convertido en poema de amor para cientos y en canción desesperada para otros que claman su nombre. En el pueblo ha habido reacciones de todo tipo, y aunque las negativas no se las dicen a la cara ella sabe que son muchos los que no admiten el idilio visual entre la bandera estelada y su cuerpo al desnudo. «No entienden que una mujer pueda sentirse orgullosa de su cuerpo».

Las medidas de ese cuerpo son 90-60-90 y, de altura, anda entre Kate Moss (1,64) y su musa, Mascó (1,76). Mientras caminamos por las frías calles de su pueblo, camino del castillo civil de Juvinyà, sus amigos de siempre la miran pensando acaso que la niña con la que compartieron pupitre luce unos atributos que van más allá del patrimonio local.

Hay escaso erotismo en los gestos y la mirada de esta chica que cumplirá los 20 años el día 20 de diciembre, que está en su último año de Enfermería en la Universitat de Girona y que en enero se marchará a Finlandia a realizar un Erasmus. «Y a mejorar mi inglés», comenta, «aunque ya estoy con el francés. Tengo clarísimo que he de seguir estudiando. Hay fórmulas tan bellas en inglés, por ejemplo my darling».

En este momento, empero, Jessica está sola, sin más compromiso que el de mantener erguida su belleza, y con la compañía de sus libros. «Me apasiona leer», comenta, «es forjarse un universo propio».

La conexión entre enfermería y política podría haber dado sus frutos, pero hay pocas posibilidades. Una pregunta me ronda.

P.- Ya que casi es enfermera, ¿a quién le bajaría los pantalones para verle el culo?

Se muere de risa, es espontánea, y rápidamente contesta:

R.- A Daniel Radcliffe, no se ría, ¡me encanta!

Al ver que no sólo no me río sino que pongo cara de póker, sigue: «El actor que interpreta a Harry Potter, ¿cómo es posible que no le conozca?»

Dado que mis conocimientos literarios infantiles quedaron anclados en el Cavall Fort, el cómic catalán de los que nunca pudimos estudiar catalán por no ser idioma cristiano, insisto:

P.- ¿Y el culo de algún político? ¿Alguno le pone?

R.- ¡No! Qué espanto, ninguno, contesta.

P.- ¿Qué medicina le aplicaría a España? ¿Y a Cataluña?

R.- La misma para las dos: comprensión en las dos direcciones. Nos hace mucha falta.

P.- ¿Cuál es el último libro que ha metido usted en el DVD?

La carcajada es rápida. La respuesta se ausenta ante tan absurda pregunta. Chica lista esta Miss Nació Catalana, de La Garrotxa, comarca entre volcanes.

04 junio 2014

Richard Griffiths un gran actor que ha muerto

Richard Griffiths fue uno de esos grandes actores de reparto de la escena y las dos pantallas inglesas. Fallecido el jueves a consecuencia de las complicaciones sufridas tras una operación de corazón, fue distinguido en 2008 con la Orden del Imperio Británico. 

En lo que a su actividad estadounidense se refiere, cuando en 2006 protagonizó en Broadway History of Boys, mereció el premio Tony al Mejor Actor Principal. Culminó así una brillante gira internacional al frente de aquella pieza de Alan Bennett que, bajo la dirección de Nicholas Hytner, le mantuvo ocupado durante años.

Tan frecuente en las producciones de Hollywood como el resto de los intérpretes ingleses de peso, los espectadores españoles supieron del buen hacer de Griffiths por los personajes a los que dio vida en títulos como Superman II (Richard Lester, 1988), Greystoke (Hugo Hudson, 1984) o Sleepy Hollow (Tim Burton, 1999), entre otras recodadas cintas. Pero la popularidad le vino dada por su creación del tío Vernon Dursley en la saga de Harry Potter. Precisamente ha sido Daniel Radcliffe, el popular intérprete del niño mago, quien ha recordado con emoción a su veterano colega: «Estuvo a mi lado en dos de los momentos más importantes de mi carrera y fue un honor conocerle».

Nacido en Yorkshire en 1947, Richard Griffiths fue hijo de padres sordomudos, al igual que el gran Lon Chaney. No hay duda de que la minusvalía de sus progenitores, que le obligaba a desarrollar pequeñas pantomimas para comunicarse con ellos, debió ser determinante en su futura vocación interpretativa. En cualquier caso, sus primeros años fueron difíciles. Se escapó con frecuencia de casa y abandonó sus estudios a los 15 años para emplearse cargando maletas en una estación. Vuelto al redil de hogar paterno, recibió sus primeras clases de interpretación en el Stockton & Billingham College, del que pasó a la Manchester Polytechnic School of Drama. El futuro intérprete de Shakespeare -aún se recuerda su Falstaff de Las alegres comadres de Windsor- acababa de ponerse en marcha.

Tras estrenarse en la televisión en una entrega de la serie Crown Court emitida en 1974, Griffiths debutó en el cine de la mano de Brian Gibson en La rockera (1980). Después llegaron personajes secundarios en dos de los filmes más señalados de 1981: Carros de fuego, su primera colaboración con Hugh Hudson, y Ragtime, a las órdenes de Milos Forman. Para Richard Attenborough fue el Collins de Gan-dhi (1982) y para Lindsay Anderson el Bernie de Britannia Hospital (1982). Pero habría de ser ese tío Vernon de la saga de Harry Potter el personaje al que el público acabará asociando a Richards Griffiths de forma indeleble. Lo interpretó por primera vez en 2001 a las órdenes de Chris Columbus en Harry Potter y la piedra filosofal.

Richard Griffiths, actor, nació el 31 de julio de 1947 en Thornaby-on-Tees (Reino Unido) y falleció el 29 de marzo de 2013 en Coventry (Reino Unido).

28 mayo 2014

Alicia Vikander una luminaria del cine

Daniel Radcliffe hace un alto durante una entrevista de promoción en Toronto de su última película, Kill Your Darlings, para mencionar la buena impresión que le ha causado Alicia Vikander (Gotemburgo, 1988). No fue la única luminaria del cine que reparó en la actriz sueca de 25 años. En el transcurso de la muestra internacional, la que fuera promesa del Royal Swedish Ballet presentaba dos películas de signo opuesto, la superproducción sobre Wikileaks El quinto poder y Hotel, drama escandinavo sobre una madre primeriza. 

Tras eclipsar a Keira Knightley en Anna Karenina, le aguarda una carrera fulgurante. Sin estrenar y acompañada por Jeff Bridges y Julianne Moore, se hallan la cinta de fantasía Seventh Son, primera entrega de una saga literaria que aspira a convertirse en el próximo Harry Potter; el thriller australiano Son of a Gun, junto a Ewan McGregor, y la adaptación de la novela gráfica Ex Machina, donde interpreta a una androide de nueva generación. Ajena al revuelo que está despertando, la discreta actriz se encuentra rodando la revisión de la serie televisiva de los 60 El agente de CIPOL, con Guy Ritchie a los mandos.

-Dada su nacionalidad, ¿cómo se acercó al proyecto sobre la gestación de Wikileaks? ALICIA VIKANDER. Soy sueca y el tema ha tenido muchísima repercusión en mi país, así que estaba informada. No obstante, aunque todo el mundo ha oído hablar de Wikileaks, no siempre se conoce el contexto en el que se puso en marcha ni la luz que arrojaron a la sociedad sus dos protagonistas, Julian Assange y Daniel Domscheit-Berg.

¿No ha resultado resbaladizo abordar un argumento sobre un proceso todavía abierto?

Cuando a principios de año iniciamos el rodaje desconocíamos hacia dónde iba a continuar el debate, de modo que lo hemos vivido en directo. El quinto poder es un thriller dramático, pero también una reflexión sobre la sociedad actual. El derecho a la información y la transparencia son aspectos por los que merece la pena luchar, de modo que espero que la película invite a pensar.

¿Cómo se sintió vistiendo de época en ‘Un asunto real’ y en ‘Anna Karenina’?

Ponerme esos preciosos trajes fue un sueño de princesa hecho realidad, pero la verdad es que resultó muy pesado llevarlos durante 18 horas, seis días a la semana.

En Toronto también ha presentado ‘Hotel’, donde vuelve a las órdenes de la directora con la que debutó, Lisa Langseth. ¿Fue por lo que se sumó al proyecto?

Es la primera vez que repito con un director. Pero lo que me llevó a implicarme fue que esta película pone sobre la mesa un aspecto muy silenciado de la maternidad, la depresión postparto. En mi entorno hay amigas que la han sufrido y se mantiene como un tabú, cuando resulta muy frecuente. Nunca había visto una película que abordase el tema.

Durante la promoción de ‘Un asunto real’, bromeó al afirmar que los últimos tiempos los pasó en una maleta. ¿Mantiene esa sensación?

Lo cierto es que sí, vivo en hoteles desde hace dos o tres años. Algunos días no sé en qué ciudad me encuentro.

¿Qué hace para llamar casa al lugar donde se aloja?

Quedar con amigos. Es curioso, pero ahora los veo más que cuando estoy en Suecia, porque muchos viven fuera. Ellos y mi familia son mi hogar y tenía miedo de perder el contacto con mi gente, pero cada vez que regreso es como si nunca me hubiera marchado.

¿Hace amistad con facilidad?

Hay que dedicarle energía. Cuando estuve en Copenhague durante dos meses para aprender el idioma realicé un gran esfuerzo por conocer a gente, y a las tres semanas organicé una fiesta de forma que se relacionaran entre sí. En Londres no sucedió igual, porque volvía tan cansada del rodaje de Anna Karenina que al llegar a casa no estaba para nada ni nadie.

¿En qué medida ha contribuido el ‘ballet’ a la disciplina con la que afronta el trabajo?

Llevo la danza clásica prendida del cuerpo. Empecé con nueve años y tuve que alternar los ensayos con el colegio.

¿Le influyó la afición de su padre por la ciencia ficción para participar en ‘Ex Machina’?

Lo que más me atrajo fue el retrato de un futuro inmediato. Aunque mi padre está encantado. Es psiquiatra, así que me ayuda a dar empaque psicológico a mis personajes.

Su madre, Maria Fahl Vikander, es una reputada actriz de teatro. ¿Se ha planteado pisar los escenarios?

De niña pasaba mucho tiempo en ellos. Y cuando dejé el ballet intenté entrar en la escuela de teatro en dos ocasiones, pero no lo conseguí y resultó muy duro. Un año y medio después logré mi primer papel en el cine, en Pure, y ya no he parado. Ahora es difícil frenar mi carrera; no obstante, espero subirme a las tablas en un par de años.

¿Con qué actores trabajaría?

Pienso más en las actrices. Kate Winslet, Meryl Streep y Tilda Swinton. Del magnífico elenco de Seventh Son, conocer a Julianne ha sido lo mejor.

¿Está preparada para el salto que va a dar tras el estreno de ‘Seventh Son’?

Hasta el momento he vivido protegida en una burbuja y ahora se van estrenando los proyectos en los que he participado. Creo que tengo los pies en la tierra. Pero cuando los periodistas me planteáis la pregunta, tomo conciencia de lo que está pasando.

"El derecho a la información y la transparencia son aspectos por los que merece la pena luchar, por eso espero que ‘El quinto poder’ invite a pensar."

17 abril 2014

James Cameron es un fracasado

La vida sentimental de James Cameron, director de «Titanic», hace aguas. Su cuarta mujer, Linda Hamilton, le ha echado de casa cuando el cineasta vivía un romance con Suzy Amis. Linda pide 800 millones de pesetas. El dice que es lesbiana

Debieron habérselo advertido a James Cameron antes de que gritara «¡Soy el Rey del Mundo!» mientras hacía pesas con los Oscar: toda sobredosis de éxito conduce inevitablemente al naufragio.

Se ve que las once estatuillas surtieron el mismo efecto que un paquete de Viagra. Insatisfecho sexualmente con su mujer, Linda Hamilton, Cameron buscó consuelo en Suzy Amis, con quien ya mantuviera un tórrido romance a bordo del Titanic. La instaló cerca de su mansión en Malibú y la tuvo varios meses como concubina. Hasta que Linda se plantó en la puerta y le dijo: «¡De aquí no pasas!».

El 23 de abril, un mes después de la triunfante noche de su vida, Cameron salía por la puerta trasera de su propia casa. Un enorme camión de mudanza llegaría poco después y cargaría con todos los restos de su naufragio matrimonial, y van cuatro.

A sus 43 años, el director más cotizado de Hollywood tiene ya un historial amoroso comparable al de Liz Taylor. Su escabrosa vida personal merece tantos titulares como su éxito profesional, de modo que ya tiene lo que quería: sitio reservado en el palco de las grandes estrellas de Hollywood.

De su talante explosivo tras la cámara circula ya toda una leyenda negra. Apelativos como «el tirano» o «la bestia» le acompañan inevitablemente rodaje tras rodaje. En Titanic, el tira y afloja entre Cameron y DiCaprio -otro que viste y calza- fue lo más parecido a una tempestad diaria. En Mentiras arriesgadas, después de la enésima toma, Cameron invitó a quien no pudiera aguantar a que se orinara en los pantalones «porque no podemos perder un solo segundo».

La misma tensión laboral se respira en su vida privada. Ninguna de sus tres anteriores mujeres guarda un buen recuerdo de él. Le tachan de insensible y ególatra, de imprevisible e hipócrita.

Su cuarta ruptura, con ruido de sables, se ha hecho oficial esta semana. Linda le llama «arrogante» y «fanfarrón». James hace correr la especie de que su mujer es lesbiana. Linda reclama la mitad del botín del Titanic. James amenaza con llamar a Schwarzenegger...

James y Linda intimaron durante el rodaje de Terminator 2, cuando el director estaba aún casado con Katheryn Bigelow, su tercera esposa. Algo volcánico debió de ver James en Linda, tal vez la firmeza con la que cogía la metralleta (o sus músculos de culturista, poco que envidiar a los del inefable Arnold).

El caso es que de aquellos escarceos entre escena y escena nació una hija, Josephine, cinco años soportando las continuas tensiones entre sus padres: ahora se juntan, luego se separan, por fin se casan, sorpresa, sorpresa.

Cuando Cameron dijo «me caso», todos pensaban que la afortunada era Suzy, Suzy Amis, la pelirroja y espigada nieta de la centenaria Rose de Titanic. Juntos descendieron a las profundidades abisales de las aguas heladas de Terra Nova, y juntos emergieron ya como amantes, el típico flechazo de película.

Cambio de escenario, cambio de pareja. El equipo de rodaje se traslada a México, y allí reaparece la fornida Linda, cuando ya todos la daban por perdedora. Al parecer, es el propio Cameron quien la reclama a su lado: todo son problemas a bordo del Titanic, la película hace aguas y el director necesita un bote salvavidas.

Gracias al apoyo afectivo de Linda y de la pequeña Josephine, Cameron vuelve a ser quien era, el capitán con ínfulas.

A escondidas, sin embargo, se sigue encontrando furtivamente con Suzy, como Leonardo DiCaprio y Kate Winslet, cuando se esconden en las cocheras. Al final, es Linda la que se aferra al timón y, en vez de saltar por la borda, Cameron prefiere hundirse con ella.

«Es el mayor error que he cometido en mi vida», confía a un amigo poco después de la boda. «Estoy enamorado de Suzy, pero no tenía alternativa: se lo debía a Linda por todos estos años y, sobre todo, a Josephine. Sin ellas, creo, no habría sido capaz de terminar esta maldita película».

Se casan pues, y Titanic sale de los astilleros en un viaje tan incierto como el cuarto matrimonio de Cameron. Son momentos en los que el director sacrifica su propio ego por el bien de la película: todos los reflectores apuntan hacia Leonardo, el auténtico protagonista. Pero cuando Titanic comienza arrasar, el barbado capitán pasa a la acción y asume el papel de amo del universo.

Linda Hamilton, que cada vez soporta menos sus aires de grandeza y sus cambios de carácter, comienza a frecuentar más de la cuenta a una tal Cindy Deerheim, la especialista que le dobló en las escenas de alto riesgo de su última película, Dantes Peak.

Los rumores sobre su orientación sexual circulan por los tabloides, y ella misma contribuye a alimentar la ambigüedad. «Adivina si soy gay», le dice a su entrevistador en un programa de televisión.

Cameron, mientras, acude al rescate de la descorazonada Suzy Amis, su amor imposible. Como regalo de cumpleaños le alquila una casa bien cerca de la suya, y allí instalan su nido de amantes. Rosas rojas, regalos carísimos, escapadas repentinas a altas horas de la madrugada. Mientras que Cameron se ausenta una noche tras otra, Linda, por su parte, se resigna aparentemente a su vida paralela.

En esto llega la noche de los Oscar, la última vez que posan juntos. Linda no se lo acaba de creer cuando le ve gritando «¡soy el rey del mundo!», y días después le confía a un amigo: «Mi marido hizo el payaso delante de millones de telespectadores... Está borracho de éxito y no hay quien lo soporte. Vivir a su lado es una humillación constante».

Un mes después, la mudanza. Y ahora, los cañonazos del divorcio, que promete ser sonado.

Linda piensa reclamar la mitad de los 100 millones de dólares (casi 1.600 millones de pesetas) que se ha embolsado Cameron por cuenta de Titanic. James pretende compensarla con la mitad de la mitad. Ella amenaza con llevarle a juicio y con llamar a declarar a la tripulación del barco, incluido Leonardo, para testifiquen sobre su infidelidad y sobre el trato humillante que le deparó más de una vez durante el rodaje. El responde que disparará bajo la línea de flotación y hará cuanto esté en su mano para hundirla personal y profesionalmente.

A todo esto, el marido de Cindy, la supuesta amante de Linda, concede una entrevista al Mirror londinense y echa todavía más leña al fuego del divorcio de la pareja: «Linda Hamilton me ha robado a mi mujer y ha arruinado mi vida».

10 abril 2014

Filosofía marciana

Venimos en son de paz! Llevadme ante vuestro líder», decían aquellos marcianos de cartón piedra de las viejas películas, a la vez que sonreían taimadamente (si es que tenían boca, claro). 

Viniesen de donde viniesen, todos tenían algo en común: eran feos y malos. Al menos hasta que a Stan Lee se le ocurrió invertir los papeles y crear a una hermosa figura plateada que se plantaba en el balcón de tu casa diciendo cosas como: «Mi propósito quizá rebase vuestra comprensión», mientras sostenía su tabla de surf.

La reciente visita del mencionado guionista de comic, con motivo del Salón de Barcelona, ha vuelto a poner de actualidad al que fuera creador de algunos de los personajes más conocidos de la historieta contemporánea (Spiderman, los X-Men, Hulk y muchos otros llevan su firma). La ocasión ha servido, aparte de para que Lee se explayase contando anécdotas y chascarrillos varios en algunos programas de televisión; para que diese el espaldarazo definitivo a la edición en castellano de una de sus obras míticas, aún inédita en nuestro país: la novela gráfica Silver Surfer. 

Una obra que data de 1978 y que los azares de su escasa distribución habían convertido en codiciada pieza de coleccionista. Es, por tanto, una ocasión magnífica para hacerse con un trocito de la historia del comic y comprobar personalmente las excelencias deparadas por Stan Lee y Jack Kirby; probablemente el tándem creativo más célebre y de mayor influencia de las últimas décadas en el mundo de los tebeos.

Pese a tener veinte años encima, la historia de Silver Surfer sigue conservando el encanto que convirtiese a su protagonista en personaje de culto. Un héroe de corte trágico construido con material de deshecho de la cultura pop de los 60. Un tipo atormentado por su pasado y de carácter mesiánico que recorre el espacio en una tabla de surf. La característica esencia contradictoria de los héroes Marvel llevada a su máxima expresión visual por el talento gráfico y narrativo de un Jack Kirby en plena madurez.