12 marzo 2015

Habrá hasta diez institutos nuevos en septiembre

El curso que viene tendrá menos alumnos de P3 y más de Primaria y Secundaria. La educación se adapta a los cambios demográficos en Cataluña con la apertura de diez nuevos institutos para cursar la ESO, el cierre de dos escuelas –una en Barcelona y la otra en Vilanova i la Geltrú– y fusionará seis colegios en tres centros. 

Cambios previstos para la preinscripción escolar del curso 2015-2016, que arranca hoy con 1.077.548 plazas, 3.500 más que el año pasado.

En total, el Govern prevé que haya 3.700 matriculaciones menos en Educación Infantil (de tres a seis años), 2.125 más en Primaria (de seis a 12) y un incremento de hasta 5.090 en Secundaria (de 12 a 16 años). 

Cifras que obligan a reorganizar el mapa escolar con los mismos recursos económicos, una plantilla de profesores igual que la del año pasado y una convocatoria de oposiciones que tampoco se abrirá este curso.

Los diez nuevos institutos se inaugurarán con dos grupos de primero de ESO y están ubicados en Sant Quintí de Mediona, Sant Pol de Mar, Cornellà, Igualada, en el Eixample de Barcelona, La Seu d’Urgell, Caldes de Montbui, Granollers, Tordera y Sant Quirze del Vallès. 

De esta decena de nuevos centros, siete ocuparán antiguos colegios del Ayuntamiento que han sido rediseñados para la ocasión, mientras que los otros tres –la Seu d’Urgell, Caldes de Montbui y Tordera– estrenarán edificios.

Por otro lado, en Granollers, Lliçà d’Amunt y Sant Andreu se crearán tres nuevas escuelas fruto de fusionar dos centros ya en funcionamiento en cada una de las localidades. 

Otra de las novedades en este sentido será la apertura en septiembre de una segunda sede de cuatro institutos, cuyo objetivo es que los alumnos puedan cursar primero y segundo de ESO en su población aunque administrativamente dependan de un instituto ubicado en otra ciudad. 

Cuando los alumnos tengan que cursar tercero y cuarto de ESO, sin embargo, tendrán que trasladarse a la sede central del instituto y los profesores se dividirán entre los dos edificios. Estos centros con una segunda sede estarán ubicados en Breda, El Catllar, Castellar del Vallès y Viladecans.

"Los procesos de fusión se han hecho con trabajos previos y se ha cogido lo más relevante de los proyectos educativos", defendió ayer la consellera de Ensenyament, Irene Rigau, quien puntualizó que los equipamientos que queden vacíos se destinarán a finalidades educativas, como por ejemplo la creación de nuevos colegios o escuelas de adultos.

Pese a que el presupuesto destinado a la educación crecerá un simbólico 0,4% este 2015, lo cierto es que la Generalitat tiene entre ceja y ceja utilizar al máximo los recursos ya existentes para no tener que hacer frente a faraónicas inversiones que descuadrarían las cuentas del Departament. 

Así, se optará por reutilizar edificios antiguos en vez de abrir nuevas escuelas. Una táctica que ha permitido reducir el número de barracones –escuelas en centros prefabricados– hasta los 88 frente a los 110 del curso 2010-11.

Otra de las novedades es que la Generalitat incentivará la formación de los padres y madres de alumnos catalanes que no dispongan del título de la ESO –representan un 6,2% de la población de 25 a 34 años–, después de constatar que el nivel de instrucción de las familias afecta al aprendizaje y a las expectativas de los hijos.


Esta iniciativa se centrará en las escuelas de zonas de máxima complejidad, donde se espera que, en un periodo de nueve años equivalente al que dura la etapa de Primaria, desaparezca este grupo de adultos sin la ESO de manera que "se eleve el nivel cultural y formativo" de las familias.

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