19 octubre 2017

Radio María la emisora de moda

La idea fue del cardenal. «Si en Italia va bien, ¿por qué no en España...?». Y don Marcelo González, el primado, se puso manos a la obra y a los donativos, con el empeño de montar una radio que va a emitir diariamente 24 horas de espacios religiosos, a ritmo de cuenta de rosario, angelus y salmos de los laudes. De eso, del tiempo en el que se fraguó el proyecto, hace ya hoy algo más de año y medio, cuando al cardenal arzobispo de Toledo se le hacía cada vez más cercano su 75 cumpleaños (el 16 de enero del 93) y, pareja, la obligación de poner su cargo a disposición del Papa. Pistolazo... ¿Se trata del último empeño apostólico del cardenal? Así lo interpretan algunos. 

El modelo del que se sacó el molde lo encontró el primado en el norte de Italia, en Como, más en concreto, en Arceillasco Di Erba. En cinco años, las parroquias lograron situar a Radio María en la segunda cadena radiofónica más escuchada de Italia, sólo por debajo de la RAI, con cinco millones de oyentes y 519 emisoras que, según datos italianos, se escuchan en zonas de Malta, Austria, Francia, Suiza, Albania y toda la Costa Azul. ¿Cómo lo hicieron? Primera sorpresa: sin Berlusconi. Segunda y más sorprendente: con una programación que emite una media de seis rosarios diarios y, otro dato novedoso, despreciando la publicidad para abandonarse a la suerte del generoso bolsillo de los oyentes. Ellos dicen que, además de «aplicar criterios profesionales, contamos con otro factor: la presencia de la providencia». 


Y les va bien. Sólo era una idea, pero el cardenal se apresuraba a copiar lo de Italia, sabiendo también de la existencia de radios religiosas en USA e Iberoamérica, llevadas sobre todo por protestantes. «Hace unos meses, él me llamó y me comentó este proyecto. Yo, sin más, le dije que veía difícil que el Gobierno hiciera ahora una nueva oferta de concesiones radiofónicas y que, por otra parte, tampoco se vislumbraba la oportunidad de hacerse con la gestión de alguna radio ya en funcionamiento», explica Juan DíazBernardo, sacerdote y periodista de 35 años, el hombre de don Marcelo para dirigir Radio María. El primado, experimentado en eso de ser tozudo, no se dio por vencido. «Torres más altas han caído», debió de pensar el sucesor de Tarancón y punto de referencia de la etapa franquista, a quien, en su día, no amedrentó ni el texto constitucional ni las críticas de los que le tildaban de conservador enfrentándole a su antecesor en el cargo. 

La batalla por evangelizar al estilo de los tiempos se batía en dos frentes: dar con una radio en venta y reunir dinero para comprarla. La emisora se encontró a la vuelta de la esquina: - Arco Iris, propiedad de Sicaman S.A., una cadena en crisis con nueve estudios en CastillaLa Mancha. «El arzobispo ha comunicado la operación a las autoridades políticas competentes, que no han encontrado ningún problema para que se lleve a efecto», puntualiza Juan sin hacer mayor referencia al buenhacer del primado. Los donativos, hasta cerca de 40 millones, llegaron de Toledo, Madrid y Bilbao. Mitad para adquirir la gestión de la concesión e incorporar algún equipo más, mitad para salir al aire al menos durante el primer año, pagando gastos ordinarios y extraordinarios, las tres nóminas de los técnicos y de los dos o tres periodistas de plantilla, y lo convenido con los colaboradores. Don Marcelo se fue unos días de descanso a Paredes de Nava, la tierra de su infancia. Y volvió el día 15. Era el momento: la fiesta de la Virgen del Sagrario, cuando pocos toledanos de fe faltan a la misa mayor. Marcelo González, fiel a su estilo, dió la primicia desde el púlpito. «Radio María -informó la autoridad- tiene el propósito de cubrir el vacío de información religiosa, que hay en los medios de comunicación». «¿Hasta cuándo?», preguntó un feligrés a otro más puesto que tenía al lado. «Al menos durante los próximos ocho años», contestó. Después, a la salida, unos y otros comentaban en corrillos sus dudas. ¿Y si el Papa acepta la renuncia de don Marcelo y nombra antes de tres años un sucesor para la diócesisnrimado? «La radio sobrevivirá a su promotor», responde Juan copiando a Julito en eso de «las obras quedan, las gentes se van...» Un, dos, tres. Emitiendo. Un indicativo: «Radio María Toledo, te da la palabra». En el 98.3 FM. El logotipo forma un cuadrado azul marino, con una «M» mayúscula en medio y, encima, una estrella. La sede ya está en el callejón Jesús y María número 1, compartiendo casa con la Consejería de Cultura de la Junta de Comunidades, sin problemas. La parrilla de programación, lista, ha sido elaborada por Juan DíazBernardo: las mañanas de Radio María, santo rosario, oficio de lectura, la oración de la mañana, laudes, santa misa, las noticias de Radio Vaticano, catecismo de la Iglesia catíca, magazine, música para orar, tertulia con invitados bajo el título «Vivir en Cristo», vísperas, debate abierto sobre «Los signos de los tiempos», completas, noche santa... Un total de 24 horas de radio dirigidas por sacerdotes y religiosas, ayudados por sus pupilos, los seglares, que quieren «apoyar al enfermo, dar esperanza al que lo necesite, y acompañar el rezo de los que oran solos».

El alcance de la emisora es de 40 kilómetros alrededor de Toledo, cubriendo al menos 12 pueblos de la provincia, y con una audiencia potencial de 200.000 habitantes. «Esta cifra supone una tercera parte de la diócesis y, si logramos un acuerdo con la radio de Madridejos, ganaríamos la cobertura de otras zonas. Sin embargo, yo me conformo con alcanzar dentro de unos meses una audiencia de 20.000 personas», comenta el director de Radio María. Frente al proyecto, todo tipo de reacciones. «Esto es lo último que me podía esperar» comenta Arco Iris que, con contrato hasta diciembre, estaba de vacaciones en Gandía cuando se enteró de quienes eran sus nuevos dueños. «Los antiguos propietarios me llamaron por teléfono para comunicármelo y por poco me caigo redonda. Es un gran cambio, pero ser pionera siempre hace ilusión. Ahora, ¡a ver si engancho!», exclama esta toledana que tiene previsto casarse en navidad. «Aquí, en esta ciudad, no lo dude: ¡saldrá adelante!». 

Lo dice el dependiente de J. Simón que defiende que «tiene que haber de todo»; y Olga Echevarría, la farmaceútica, que suspira porque el enfoque sea ameno y llégue a la juventud; y Rafa, de 23 años, técnico de bicicletas, partidario de que se difunda sin manipular la doctrina católica. Las estadísticas dan pistas de lo que pasa en Toledo: 125 comunidades de religiosas, 19 de religiosos, cinco seminarios con más de 400 alumnos, 438 sacerdotes con una edad media de 45 años, seis institutos seculares, dos sociedades de vida apostólica... Esto, en una ciudad de 62.150 habitantes, donde el 90% de los estudiantes de BUP solicitan clases de religión, y donde lo habitual entre los jóvenes es pertenecer a algún movimiento parroquial. «Esta mañana han llamado desde Valencia: que tienen una emisora y quieren hacer algo parecido a lo nuestro», señala Juan Díaz-Bernardo mientras echa un vistazo a los 12 currículum de jóvenes periodistas que en un sólo día han llegado a su despacho dé jefe de prensa del arzobispado pidiéndole trabajo.

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