Las mafias de los delitos monetarios

Blanqueo del dinero del narcotráfico; manipulación de precios bursátiles; préstamos exteriores que ocultan ampliaciones de capital; otros préstamos realizados como preparación de estafas; más blanqueo de dinero, a través de la compraventa de oro y joyas, o fraude del IVA generalizado de las comercializadoras de productos informáticos.

Esta es una simple muestra de los sofisticados delitos económicos sin sangre que el Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias (Sepblac) ha descrito en su primera memoria sobre el ejercicio de 1996. Esta comisión está adscrita al Banco de España.

Operación mezquita, este es el nombre de una de las actuaciones más importantes culminadas por la Brigada de Investigación de Delitos Monetarios -alertada por el Sepblac- contra un grupo organizado que llegó a blanquear en España hasta 1996 unos 30.000 millones de pesetas, procedentes del tráfico ilegal de hachís y del contrabando de tabaco.

El blanqueo de capitales se realizaba mediante la mezcla del dinero procedente de actividades delictivas con otro originado en el comercio de metales preciosos, a través de una de las firmas más importantes de Andalucía en este sector.

En otra de las operaciones policiales culminadas con éxito, y gracias también a la información facilitada por las entidades de crédito, principalmente, el Sepblac puso a disposición de la Fiscalía Especial para la Represión de los Delitos Monetarios una trama de empresas comercializadoras de productos informáticos que defraudaba inmensas cantidades del IVA.


Estas sociedades, constituidas con un capital mínimo de 500.000 pesetas, estaban domiciliadas en su mayoría en Madrid y Barcelona. Aunque el informe está redactado en pasado, las actuaciones continúan. Las transferencias investigadas, sobre todo con destino a EEUU, superan los 45.000 millones de pesetas.

Hay múltiples casos, hasta completar una lista de 1.942 actuaciones, en las que la policía ha terminado por intervenir. Las áreas de negocio van desde la hostelería, sobre todo en la Costa del Sol, y su relación con grupos mafiosos, hasta diversas organizaciones especializadas en blanquear dinero negro o la supuesta importación de pescado o madera.

Se llega, incluso, hasta a simular completamente la actividad empresarial. Este es el caso de una sociedad que operaba bajo la cobertura de la importación de artículos de regalo, realizando múltiples transferencias a Honk Kong, Taiwan o algunas ciudades de EEUU. En realidad, sólo estaba registrada -y ni lo desarrollaba- para el asesoramiento técnico en la ejecución de obras y reformas inmobiliarias.

La memoria de la comisión del Banco de España no facilita el nombre de afectados, ni el monto de los bienes incautados, ni si los casos se han cerrado. Además, reconoce la dificultad de perseguir delitos tan complejos y con ramificaciones internacionales sin un organismo mundial que coordine a las policías y a los jueces.

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