03 diciembre 2013

Bob Dylan cambia su guitarra por un pincel

Después de haber compuesto más de 600 canciones y de publicar 48 discos, a sus 72 años, Bob Dylan ha visto cómo se cumplía uno de sus grandes sueños, el de exhibir sus pinturas en un gran museo británico. Y ha sido la National Portrait Gallery de Londres, el más importante museo de retratos británico, el que ha decidido mostrar sus obras. La exhibición, que se inauguró este sábado, se titula Face Value (Valor facial) y consta de 12 retratos en pastel de Dylan. 

Es fruto de dos años de conversaciones entre el propio Dylan, su representante y el director de la Portrait Gallery, Sandy Nairne. "Dylan es uno de nuestros más grandes y extraordinarios narradores, y es interesante tener sus historias en forma visual para permitir al lector que imagine sus propias historias", aseguró Nairne en la presentación.

La exhibición muestra los más recientes retratos del cantante. Según la galería, "Dylan ha pintado a los personajes con una amalgama de características que ha recogido de la vida, de la memoria, la imaginación y la moda de la gente, algunos reales y otros ficticios". La exposición generó cierta controversia por considerar que pesó más su nombre que la calidad de sus pinturas. Además, la galería ha hecho una excepción, porque los trabajos no reflejan la vida de los británicos ni son el trabajo de un artista profesional del retrato, una de las condiciones para exhibir allí.

Aunque el autor de The Times They Are a-Changin’ pinta desde los años 60, pero no fue hasta 2007 cuando realizó su primera exposición, The Drawn Black Series, en una galería alemana, basada en su libro de ilustraciones (The Drawn Black) y que después fue expuesta en Copenhague. Las obras abarcaban desde paisajes y retratos hasta versiones satíricas de la revista Playboy. En 2011 expuso las Asian Series, 18 dibujos y pinturas que fueron realizadas durante sus viajes a Japón, China, Vietnam y Corea del Sur. Según la galería, sus imágenes provenían de la vida de la calle y de lo que vio en aquellos viajes; sin embargo, fue acusado de plagiar descaradamente fotografías de Cartier-Bresson y de Léon Búsy.

En cualquier caso, la Portrait Gallery ofrece la oportunidad de ver otra faceta de la vida de Dylan a sus fans. Y más allá de su calidad artística, sus obras son una muestra de su inagotable creatividad. Como el británico, otros muchos músicos han sentido la necesidad de cambiar la guitarra por un pincel.

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