17 junio 2017

Bruce Jenner de héroe laureado a transexual

En los años 80, en la época de su primer matrimonio, Bruce Jenner, el héroe laureado con ese toque inconfundiblemente masculino de vaquero fumador del anuncio de Marlboro, medalla de oro en decatlón durante las Olimpiadas de 1976, bromeaba aún acerca de viajar a Dinamarca y volver luego al hogar con sus cuatro niños, pero en modo la tía Heather. Era una mentira piadosa que con el tiempo se ha convertido en una verdad conmovedoramente real. 


Tras un penoso proceso de cambio de género (incluidas hormonas para perder el vello corporal), una dolorosa electrólisis que duró dos años para erradicar la barba, y después de acudir a la consulta del cirujano experto en feminización facial Douglas Ousterhout –10 horas de quirófano, nada menos–, al cabo de otras dos rinoplastias, muchas dudas, miedo, fragilidad, ira, exposición mediática abrasadora, culpabilidad y ostracismo social, dos divorcios y, para que nada faltase a esta historia americana moderna, una llamada entre asustada y conminativa del mismísimo The New York Times acerca de qué le estaba pasando al aspecto de este ídolo de masas de la cultura americana, Caitlyn, de 65 años, se mueve ante la cámara de Annie Leibovitz con elegancia y sobriedad. 

Es una sesión de fotos que se remonta a este mes de julio, que transcurre con naturalidad en su casa de Malibú, un hogar silencioso, remoto y conectado al mismo tiempo. Annie lleva testificando sobre la sociedad contemporánea más de cuatro décadas, desde los Rolling Stones hasta Isabel de Inglaterra, y esta tercera reina no se le iba a escapar. 

No hubo morbo en la sesión que fue portada y top trending. Tampoco en esa otra foto de camerino más reciente en la que Cait viste como una dama acaudalada, con un cuerpo correctamente operado, sin ridiculeces y luciendo una estructura ósea de alguien habituado a cuidar su cuerpo. Cuidar su cuerpo se ha vuelto algo doloroso, física y mentalmente, pero asegura que es el precio que paga por llegar a ser quien quiere ser: una mujer. Fue un hombre con dos familias numerosas a las que quiso y mintió. "Bruce Jenner siempre estaba contando mentiras. En Caitlyn no hay mentiras". Cuando la curiosidad de la gente arrecia, esta mujer audaz, que no ha perdido el sentido del humor de Bruce, responde: "Nunca he estado con un hombre. Tengo cosas más importantes en las que pensar que en un orgasmo".

Decía Strindberg que la familia es el lugar en el que los niños aprenden a mentir. Caitlyn acudió el otro día por vez primera a un acto familiar y coincidió con su segunda exesposa, Kris Kardashian. También coincidieron en el vestido. Parece un problema menor… En Estados Unidos se calcula que 700.000 hombres y mujeres han cambiado de género, lo que no incluye necesariamente cirugía genital. Tampoco Caitlyn se ha sometido a ella de momento. Y no sabe si su vida mejorará; pero ahora, tal y como reconoció su hijo mayor, Burt: "Cait es mejor persona que Bruce". Y duerme mejor.

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