14 abril 2016

Melanie Griffith una momia en versión sexy

Está encantado con la capital de España. Max Azria desembarcó aquí hace unos años comprando Don Algodón, la antigua gloria nacional ultrapija de Pepe Barroso, presentando una línea especial para Carrefour que se llama Tex by Max Azria y abriendo en el 26 de la calle de Velázquez su BCBG, una de las marcas más punteras de su compañía.

Las otras que integran el holding del diseñador/empresario tunecino son las que llevan su nombre, Alain Manoukian, y Hervé Léger, cuya ropa muy favorecedora es el sí de todas las niñas y no tan niñas. Melanie Griffith, por ejemplo, que aparece en una revista femenina este mes con uno de sus vestidos en otomán elástico -versión ultra sexy y mini de las vendas que llevan las momias más elegantes del museo de El Cairo-, es una de ellas.

Max, acompañado siempre de su hermano Simon, presentó las colecciones primavera/verano de BCBG, Max Azria y Hervé Léger en Nueva York esta semana en la carpa de Bryant Park, arropado por todos sus amigos, entre los que había un buen puñado de madrileños. Como brillante broche de los tres desfiles, cerró el restaurante Mr. Chow de Tribeca el martes, para una cena acompañada de baile.

En casi todas las presentaciones de la semana de la moda neoyorquina se podía ver a madrileños, catalanes y celebridades extranjeras que suelen visitar nuestro país con frecuencia. Estuve con el príncipe Dimitri de Yugoslavia, hijo de María Pía de Saboya, en el desfile de Carolina Herrera y luego en el de Dennis Basso. Me dijo que tenía muchas ganas de volver a exponer las joyas que diseña en Madrid o Barcelona y me estuvo contando los problemas que han surgido en su familia a raíz de la venta de su tía María Gabriela de las alhajas de la reina María José de Italia, en Christie's.

Dimitri y Naty Abascal estuvieron inspeccionando las joyas que llevaban puestas, la del primero diseñadas por él, las de la segunda -un derroche de esmeraldas y oro amarillo- por su amigo el brasileño Carlos Kaká Souza, ex brazo izquierdo de Valentino Garavani. El derecho es, y siempre ha sido, Giancarlo Giametti.

El desfile de Herrera versó exclusivamente en ropa para la noche y debo decir que no me volvió loco. Eso sí: la primera fila estaba trufada de celebridades como Venus Williams, una asidua del front row, Anna Wintour, Yvanna Trump, Graydon Carter y Fran Lebowitz, a las que sentó personalmente Reinaldo Herrera. Otra presentación que convocó a muchísimos famosos fue la de Diane von Furstenberg, que aparece junto a su marido el magnate Barry Diller en el número 18 del New Establishment 2016 de la revista Vanity Fair. Fue un asunto espectacular entre hippy y gipsy, lleno de color e imaginación.

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